Smurfit Kappa comienza su actividad industrial en la Argentina a mediados de la década del 90, adquiriendo dos plantas, una de papel y otra de corrugado, ubicadas en la localidad de Coronel Suárez.
Rápidamente se inicia una etapa de adecuación, modernización y ampliación de las instalaciones industriales que junto con un programa de adquisiciones de otras operaciones la coloca, en muy poco tiempo a la vanguardia del mercado de embalajes de cartón corrugado y papeles fabricados a partir de fibras recicladas.
Hoy, con seis plantas industriales en cuatro localidades y seis centros de acopio de materia prima, cubre los cuatro puntos cardinales del país.